¿Qué beber si no te apetece agua?
Sabemos que tenemos que beber, como mínimo 2 litros de agua diarios, pero hay muchas personas que por dejadez o porque el agua no tiene sabor no acaba de hidratarse correctamente.
La sed no es un capricho, es una llamada de atención del organismo avisando de que empieza a producirse deshidratación. Por eso no hay que dejar de beber agua durante todo el día.
Si eres de los que te da pereza beber agua sin más, puedes complementar la hidratación diaria con algunas de estas opciones:
- Gazpacho: Perfecto cóctel de vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes, y encima es saciante.
- Horchata: De origen vegetal, es refrescante y nutritiva.
- Limonada: Refresca, alivia la sed y calma el calor.
- Zumos: Sobretodo si están recién exprimidos son perfectos por su energía y vitaminas.
- Té verde e infusiones: El té verde contiene minerales esenciales, y además cualquier infusión va perfecta porque son 100% agua.
- Bebidas isotónicas: Va perfecta para recuperar sales minerales y líquidos después del ejercicio.
Sin embargo hay bebidas que tienen el efecto contrario como las bebidas alcohólicas, el café y las bebidas carbonatadas o refrescos.
Eso sí, nunca dejes de beber agua mineral natural, esto sólo debe ser un complemento para hacerlo de manera más amena.
¿Qué es exactamente la sed?
La sed es un estímulo que envía el cuerpo cuando hemos perdido ya mucho líquido en el cuerpo.
Uno de los principales errores que tenemos al hidratarnos, es que nos basamos en la sensación de sed. Sin embargo,hay que beber agua aunque no la sintamos, pues la sed es un estímulo que se presenta cuando ya estamos deshidratados.
Se presenta cuando perdemos alrededor de 1 a 2% de nuestro peso. Por ello es importante que empecemos a hidratarnos desde que comienza el día, aunque no tengamos sed, ya que de lo contrario empezaremos a beber agua cuando ya tengamos un gran déficit y será más complicado recuperarlo.
Por otra parte, la sed se puede apagar mucho antes de que hayamos recuperado todo el líquido perdido, simplemente con que el primer sorbo de una bebida llega a nuestra boca los nervios envían señales al cerebro para reducir nuestra sensación de sed, lo cual no quiere decir que hayamos recuperado ya el líquido perdido.
Por ello, es importante que durante todo el día te hidrates. Hazlo de forma constante, es decir, en pequeños tragos. Por otro lado, considera que en esta época de calor necesitas hidratarte con mayor frecuencia, así que aunque no tengas sed toma agua.
¡Ilumina tu piel bebiendo agua!
Con el verano, debido a las altas temperaturas y las exposiciones al sol, nuestra piel y nuestro cabello se resienten. Por eso, la hidratación de todo nuestro cuerpo adquiere mayor importancia a la del resto del año y beber agua es uno de los factores fundamentales para mantener el equilibrio interno.
Una piel correctamente hidratada actuará como barrera de protección ante agentes externos nocivos. Para que la piel se mantenga elástica y firme, el contenido de agua de la capa cornea debe oscilar entre el 10 y el 20%. Siempre que se baje de este porcentaje, la piel se volverá frágil y áspera perdiendo así, fuerza y luminosidad. La cantidad de agua contenida en la piel varía en función de factores como el viento, el sol, la alimentación o la genética.
La deshidratación leve que tiene su reflejo en la sed, es la más común y por lo general no se refleja en nuestra piel. Es posible que nos duela la cabeza, sintamos mareos y cansancio. En caso de deshidratación moderada la falta de elasticidad en la piel se hace patente. También sentiremos sequedad en la boca y disminuirá nuestro volumen de orina. Con una deshidratación grave, nuestra piel se tornará fría y húmeda. Este grado está caracterizado por una sed extrema, falta de volumen de orina, aceleración de la respiración y alteración del estado mental. Saber reconocer estas pistas será importante para evitar que nazcan, por ejemplo, las temidas marcas de expresión o arrugas y mantenernos siempre hidratados.
¡La vuelta al cole...siempre con agua!
Hemos pasado un verano estupendo con nuestros hijos, en la playa, en campamentos, en casa... Más de uno/a habrá tenido más de un quebradero de cabeza con no saber como entretener a los niños. Pero inevitablemente, después de las vacaciones, llega la vuelta al cole.
Desde Agua de Benassal sólo queremos recordaros la importancia de recordar a los pequeños de la casa la importancia de beber agua aunque no sientan sed, es decir, de inculcarles un hábito tan saludable como es la hidratación.
Es muy importante mantener su hidratación para que sus mentes y cuerpos estén a pleno rendimiento, aún más si tienen jornadas de intenso ejercicio físico. El hecho de no ser así la capacidad de concentración podría verse afectada hasta en un 15% y con ella la de pensar y memorizar conceptos.
La mejor manera de hacer que los niños beban agua es hacer que lleven siempre consigo una botellita de agua mineral natural en la mochila, y así conseguir que sea su bebida favorita. No hay nada como ver a nuestros hijos llenos de energía y vitalidad.
¿Puedo beber todo el agua que quiera?
La respuesta es clara: NO.
Tomar mucha agua de manera compulsiva cualquiera que sea el fin que busquemos es un desorden que, a la larga, afectará al funcionamiento de los riñones y de la sangre. Es cierto que tenemos que intentar beber agua antes de que aparezca la sed, primer síntoma de deshidratación, pero tampoco hay que pasarse.
A este enfermedad se le denomina potomanía, y suele ser más habitual en mujeres convencidas que bebiendo mucho líquido podrán adelgazar sin esfuerzo. Se relaciona con desórdenes como anorexia o bulimia.
De la ingesta de agua diaria, cerca del 30% proviene de los alimentos, el tanto por ciento restante es bebiendo agua directamente. Lo que los expertos recomiendan es que se beban entre 2 o 3 litros diarios, también dependiendo de la cantidad de actividad física que hagamos o la temperatura ambiente.
| Hombres | Ingesta de agua diaria/litros |
|---|---|
| 9 a 13 años | 1,8 |
| 14 a 18 | 2,6 |
| 19 a 70 | 3,0 |
| Mujeres | |
| 9 a 13 | 1,6 |
| 14 a 18 | 1,8 |
| 19 a 70 | 2,2 |
Fte: Instituto de agua y salud
Como combatir los resfriados con agua
Con la llegada del otoño y los cambios de temperatura bruscos también vuelven los catarros, por eso debemos estar preparados para cuando nuestro cuerpo esté bajo de defensas.
En los resfriados y las gripes es importante asegurarnos de tomar agua fresca y purificada para mantener una buena hidratación, ya que beber líquido en abundancia nos ayuda a expulsar los virus culpables del contagio y mantiene las fosas nasales hidratadas ayudando a no tener esa sensación de sequedad e irritación en la nariz y la garganta.
Existen trucos muy fáciles y sencillos, donde el ingrediente principal es el agua:
- Tomar bebidas calientes: el hecho de tomar una bebida caliente nos puede ayudar a descongestionar los conductos nasales y a calmar el dolor de garganta. Las infusiones como la manzanilla, poleo, etc. son perfectas para aliviar e hidratarnos en nuestros días de resfriado. Otra opción es preparar agua caliente con miel y limón, este brebaje nos ayudará a eliminar la congestión y aliviar la garganta.
- Lavados de agua con sal: utilizado para los lavados de las fosas nasales y controlar la obstrucción y el aumento de la mucosidad. Estos lavados son útiles en las primeras fases el catarro.
- Vaho de agua, eucalipto y sal: poner agua a calentar, añadirle sal y eucalipto y después respirar el vaho de esta mezcla puede ayudarnos a calmar la congestión, humedece el ambiente y evita el contagio del virus en el hogar.
Agua, la bebida por excelencia
El agua está considerada como un componente esencial para la vida de cualquier ser vivo. Los seres humanos estamos compuestos por un 70% de agua más o menos, por eso es tan importante el agua para nosotros, ya que el ser humano puede sobrevivir sin alimentos, pero no sin agua.
Al beber agua nuestro cuerpo obtiene beneficios, ya que el funcionamiento de los riñones mejora, produciendo más cantidad de orina con un color más claro, limpiando mejor la sangre y eliminando con mayor facilidad las toxinas nocivas para nuestro cuerpo. El perder agua de nuestro organismo nos supone una pérdida de energía, si perdemos más del 10% de agua nos puede provocar trastornos en el organismo. Pero si tenemos un exceso de agua en nuestro cuerpo, no hay problema, ya que se elimina fácilmente mediante la orina, sudor o heces.
Se suele decir que el agua es la bebida por excelencia, porque gracias a ella nuestro organismo puede realizar funciones que son vitales para nuestra salud como es el caso del transporte de nutrientes a las células, ayudar a la digestión a diluir los nutrientes mejor, regular la temperatura de nuestro cuerpo, etc.
No es necesario beber agua cuando se tenga sed, durante el día una persona adulta debe beber al menos, 2 litros de agua, es recomendable beber entre comidas y nada más levantarse de la cama.
Beneficios del agua para la salud
Nuestro cuerpo está compuesto por más de un 50% de agua, por lo tanto es fácil entender que necesitamos estar bien hidratados para tener una buena salud. A parte de que el agua nos beneficia en varios ámbitos de nuestro día a día:
- Evita el envejecimiento de la piel, dándole a la piel un toque de frescura, luminosidad e hidratación.
- Previene enfermedades cardiovasculares: aquellas personas que ingieren suficiente agua en un día tienen menor riesgo a padecer una enfermedad cardiovascular.
- Efecto depurador: el agua limpia nuestro cuerpo de toxinas, que son eliminadas por los riñones, cuyo trabajo se verá facilitado por la ingesta de agua.
- Mejora la digestión: el beber agua ayuda a evitar el estreñimiento, evitando el cáncer de colon.
- Efecto adelgazante: el agua contiene 0 calorías y tiene efectos saciantes. Las personas que beben agua durante las comidas, pasan menos hambre y picotean menos entre horas.
- Evita calambres musculares: al realizar ejercicio debemos mantener una buena hidratación.
- Regula la temperatura corporal: la pérdida de agua por el sudor es responsable de la regulación de la temperatura corporal.
- Mejora del sistema nervioso: el 85% del cerebro está compuesto por agua, para que nuestro cerebro funcione con claridad debemos mantener una buena hidratación.
¿Como podemos mejorar el rendimiento de nuestro cerebro bebiendo agua?
Nuestro cerebro está compuesto por un 70% de agua, por lo tanto debemos de tenerlo siempre bien hidratado para su buen funcionamiento.
Cuando tenemos sed, el rendimiento de nuestro cerebro baja, pero con solo beber un vaso de agua puede llegar a funcionar hasta un 14% más rápido, debido a que al satisfacer la necesidad de beber agua, el cerebro ya no tiene que centrarse en producir sed y al liberar las partes que estaban ocupadas en esa necesidad, mejora su rendimiento. Si no calmásemos esa sed nuestro cerebro empeoraría la memoria a corto plazo, el rendimiento cognitivo, la coordinación motora e incluso el tiempo de reacción hacia estímulos.
Según algunos científicos, esto se debe a que el agua en estado líquido de nuestro cuerpo permite que la sangre llegue hasta el cerebro con más oxígeno, facilitando el trabajo a las neuronas.
Una de las consecuencias de la falta de hidratación es la reducción de la materia gris, nuestro cerebro puede disminuir su tamaño tanto como un año de edad en estado de deshidratación, pero beber uno o dos vasos de agua ayuda a combatir este proceso y el cerebro vuelve a su tamaño original.
Cuando nuestro cerebro se encuentra en un estado de hidratación saludable tenemos un estado de ánimo alegre, nuestra memoria y nuestra concentración mejoran, y nos permite pensar mejor y encontrar soluciones más rápidas a cualquier problema de la vida cotidiana que nos rodea.
¡Mantén tu cerebro siempre hidratado!
Beber agua para mejorar nuestra salud
Una costumbre muy sana para nuestro cuerpo es beber un vaso de agua al levantarse de dormir, que nos puede ayudar a prevenir el dolor de cabeza, gastritis, estreñimiento, enfermedades de oído, nariz y garganta, etc. Beber agua es algo sencillo, de bajo coste y todos sus efectos son beneficiosos.
La cantidad de agua que se recomienda beber son unos 2 litros (de 6 a 8 vasos de agua). Si te cuesta beber agua, siempre puedes elegir aguas aromatizadas, infusiones, comer alimentos con un alto nivel de agua como frutas y verduras, etc. También puedes empezar a aumentar la cantidad diaria de agua poco a poco, por ejemplo, bebiendo medio vaso más cada dos o tres días. Mientras lo haces notarás cambios en tu salud (más energía, mejora en el estado de tu piel, etc.), que ayudan a la expulsión de toxinas de nuestro cuerpo.
El agua forma parte de los fluidos de nuestro organismo, pero además es necesaria para que las células de nuestro cuerpo funcionen correctamente.










